10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Portada Edición 222, Ser y Hacer de Malargüe

Dar respuesta desde la Universidad Nacional de Cuyo a las necesidades de Educación Superior en comunidades alejadas, superando la inequitativa distribución geográfica de la oferta educativa, fue una problemática que la Rectora María Victoria Gómez de Erice encaró con entusiasmo y compromiso, a través del Programa de Territorialización de la Universidad.


10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Por Dr. Manuel Tovar – Decano
Lic. María Florencia Tarabelli – Secretaria Académica

Dar respuesta desde la Universidad Nacional de Cuyo a las necesidades de Educación Superior en comunidades alejadas, superando la inequitativa distribución geográfica de la oferta educativa, fue una problemática que la Rectora María Victoria Gómez de Erice encaró con entusiasmo y compromiso, a través del Programa de Territorialización de la Universidad.

Para revertir esta grave situación el Congreso Nacional ha creado nuevas Universidades y el Ministerio de Educación ha conformado Centros Regionales que aúnan el trabajo de universidades existentes y el de los municipios. En otros casos, sistemas de becas para estudiantes de localidades alejadas han facilitado su traslado a las capitales provinciales. Sin embargo, ¿cuántos egresados del nivel medio en esas localidades ni siquiera se plantean la alternativa de proseguir estudios superiores, a sabiendas de que no podrán afrontar los gastos que la movilidad conlleva? o ¿cuántos jóvenes y adultos que desean continuar con su formación superior no quieren sufrir el desarraigo que genera trasladarse a otra ciudad?

Así surgió una alternativa diferente: la “Territorialización” que implica distribuir las actividades de formación, investigación, extensión y capacitación de la Universidad en la Provincia, vinculándolas con las particularidades y expectativas de desarrollo regional. En ese marco, nuestro Instituto de Ciencias Básicas, hoy Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, asumió un interesantísimo desafío: dictar en distintas sedes su Ciclo Básico para carreras de carácter científico-tecnológico.

Este modelo exigió acuerdos con actores de las comunidades locales y la generación de soluciones flexibles. Se requerían acciones conjuntas con la Dirección General de Escuelas y con los Gobiernos Municipales que permitiesen un acceso adecuado a infraestructura edilicia y equipamiento didáctico. La Intendencia de Malargüe brindó su Campus Educativo, con biblioteca y otras facilidades. A los laboratorios de enseñanza se accedió mediante un acuerdo de cooperación con la Escuela Técnica Industrial y Minera “Manuel Nicolás Savio.

Un análisis central pasaba por los potenciales alumnos, y se consideró necesario incluir aspirantes a una amplia familia de carreras: no sólo de Biología, Física, Geología, Matemática y Química, sino también futuros estudiantes de Ingeniería. Las Facultades de Ciencias Aplicadas a la Industria, de Ingeniería y de Ciencias Agrarias apoyaron esta idea, que formalizamos en un Ciclo General de Conocimientos Básicos. Se oficializaron acuerdos de articulación y hoy son 20 las carreras a las que pueden acceder nuestros estudiantes, además de la Licenciatura en Geología que podrán cursar completamente en nuestra sede de Malargüe.

Un análisis especial mereció el cuerpo docente. Se planteaban dos alternativas: el dictado de cursos con personal “viajero” o la formación de recursos humanos locales. Pensando en un desarrollo territorial armónico, propusimos un esquema mixto: cada espacio curricular tendría un único “profesor responsable”, quien velaría por la coordinación de las actividades de todas las sedes, consideradas como “extensiones áulicas” de la Facultad y, paralelamente, potenciar el crecimiento de la comunidad profesional y científica local que cumple actividades productivas, sociales, educativas o de gestión. Un moderno sistema de videoconferencias contribuiría a una adecuada coordinación.

Así comenzamos nuestras actividades en Malargüe hace ya diez años y continuamos hoy este esfuerzo con el mismo entusiasmo y compromiso.

10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Por Licenciada María Gabriela Balls
Coordinadora de Desarrollo Territorial –Rectorado- UNCuyo

La nueva Universidad, la universidad transformadora, es aquella que abre sus puertas en la búsqueda de fortalecer, participar, expandir y compartir el “conocimiento” en sus territorios cercanos. En estas experiencias, la universidad aprende y la sociedad prospera, crece.

La UNCuyo ha asumido dicho desafío en los últimos años y es una de las pocas universidades del país que tiene un área dedicada a la política académica del Desarrollo Territorial. La misión: es fortalecer nuestra presencia en toda la provincia, con el fin de promover una sociedad más equitativa y sustentable, desarrollando habilidades y capacidades en las personas y en todas las organizaciones tanto estatales como privadas o del Tercer Sector. Sin duda, nuestro mayor y gran apoyo son las alianzas con los distintos actores en el territorio.

Dentro del mapa mendocino, el Sur es una región clave. Sobre todo porque allí se busca fortalecer y equilibrar el crecimiento en todas las direcciones posibles.

Malargüe es aún más interesante para la Universidad, porque presenta grandes desafíos. En la actualidad se fue consolidando la presencia de la UNCuyo mediante el Ciclo de Conocimientos Básicos en Ciencias Exactas y Naturales, (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales), el Ciclo Superior en Geología, (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) y la carrera de Higiene y Seguridad, (Facultad de Ciencias Médicas). La buena noticia para este año es la apertura de la Carrera de Geología.

Sin embargo no podemos desconocer que la Universidad llega al territorio y enfrenta en toda nueva oferta académica grandes obstáculos y cuestiones que resolver: la movilidad para los estudiantes y docentes, la falta de equipamiento y tecnología, la barrera cultural de cada lugar, la disponibilidad del espacio físico, que sólo se superan a medida que se hacen alianzas con los municipios, las cámaras empresarias y las organizaciones sociales, quienes se convierten en los aliados esenciales e imprescindibles. Así la Universidad pública comienza a estar cada vez más cerca de la comunidad y la sinergia concreta los proyectos en el corto plazo.

Desarrollar una comunidad mediante saberes necesarios y específicos colabora con fortalecer el tejido social, la ciudadanía y, sobre todo, la tan ansiada autonomía local. Mientras tanto la Universidad pública moviliza todo su potencial en pos de empoderar a las comunidades a través de los valores y el crecimiento que puede darnos el conocimiento. Sólo sí los aliados del lugar se convierten en los “protagonistas principales” de esta interesante aventura.

10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Por Ing. Gualberto Avila (Coordinador académico de extensión áulica Malargüe FCEN UNCuyo 2014-2016)
Dra. Gabriela Diaz (actual Coordinadora académica extensión áulica Malargüe FCEN UNCuyo)

La apertura de la extensión áulica Malargüe del Instituto de Ciencias Básicas (ICB), hoy Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) en 2008, se constituyó en un hito en el hilo histórico de la vida de Malargüe. No sólo porque fue la primera oferta universitaria presencial, sino también porque ha brindado la oportunidad a muchos estudiantes de poder ingresar a la universidad pública. Esto significa poder estudiar en el nivel universitario sin pago de aranceles, además de tener numerosas posibilidades de acceso a becas. Las inscripciones son en febrero y julio de cada año.

La extensión áulica de la FCEN (ex-ICB) en Malargüe, brinda una enseñanza personalizada, los docentes acceden por concurso y los contenidos que se dictan y los exámenes que se toman son los mismos que en las demás aulas de la FCEN. Los docentes están en contacto de forma presencial y virtual, con los otros docentes de la Facultad, formando equipos de trabajo y en permanente seguimiento. La FCEN no escatima esfuerzos para sumar docentes con sólida formación y comprometidos con la educación superior, para lo cual mantiene abierto un registro permanente de postulantes.

Por otro lado, es importante destacar que el organismo máximo que acredita carreras de Química, Biología y Geología en el país, CONEAU, ha evaluado las carreras de la FCEN, incluyendo a todas sus sedes de la provincia. Este proceso de evaluación es permanente y asegura el mejoramiento constante de la calidad educativa.

La FCEN, con el apoyo de la Municipalidad, ofrece a los estudiantes las mejores condiciones edilicias en el Campus Educativo Municipal II. La FCEN apoya a los estudiantes para que participen en diferentes actividades académicas (laboratorios, asambleas, reuniones, encuentros, etc.), viajando y conectándose por videoconferencias con profesores y estudiantes de otras extensiones áulicas de la facultad, de otras áreas de la UNCuyo y de otras universidades del país.

Como coordinadores de la extensión áulica deseamos hacer público el agradecimiento por la tarea desarrollada por cada uno de los docentes que han trabajado y trabajan en la FCEN Malargüe, y a Roxana Navarro que se desempeña como secretaria desde los inicios. También a todo el personal de mantenimiento y limpieza de la municipalidad que colabora para que la tarea educativa se desarrolle en un entorno agradable y saludable.

Es un orgullo contar con la presencia de la Universidad pública en Malargüe, y los desafíos locales son muchos, tanto en docencia, investigación como extensión. Esperamos que estos 10 años de la UNCuyo en Malargüe nos sirvan para participar, valorar y apoyar esta gran empresa que es formar profesionales que se inserten en la sociedad del conocimiento con una impronta local, Agradecemos muy especialmente al periódico Ser y Hacer por apoyar a la FCEN desde sus inicios y brindar este espacio para esta especial ocasión.

10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Dr. Bernardo J. González Riga, primer Director de la Carrera (2014-2017)
Mgter. Adriana Blesa, actual Directora de la Carrera

La Provincia de Mendoza se ubica en un entorno geográfico y geológico que la convierte en el lugar ideal para estudiar Geología. Mendoza posee una amplia tradición en geología, asociada esencialmente a la prospección y explotación de hidrocarburos y la explotación minera, al manejo del agua y los glaciares como recurso estratégico, y al análisis de riesgos geológicos, tales como sismos y terremotos, erupciones volcánicas y aluviones. En este contexto la nueva carrera de Geología, desarrollada en Malargüe, polo natural y “escuela de campo para esta disciplina”, tiene un valor cultural, socio-económico y estratégico para la región de Cuyo. Es de hecho, un proyecto innovador y acertado que responde a las necesidades de la sociedad.

Si bien la carrera ya existe en provincias vecinas, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) le ha dado un perfil único en el país, con un plan de estudios que incluye especialidades como la glaciología y el manejo de riesgos geológicos, la geología ambiental y la energía de combustibles nucleares, además de las orientaciones centradas en la minería y el petróleo. Los Licenciados en Geología podrán desempeñarse en la industria privada, así como también como en el sector público, en planificación y gestión de recursos, y en diversas ramas de la investigación científica.

La carrera está dividida en un Ciclo Básico de dos años de duración, y un Ciclo Orientado, de tres años y contenidos específicos. El Ciclo Básico ofrece una sólida formación en ciencias y es común a otras carreras científico-tecnológicas, de la FCEN y de otras unidades académicas; puede cursarse actualmente en cinco sedes: Mendoza Capital, San Martín, Valle de Uco, Malargüe y General Alvear, que configuran el “campus extendido” de la Facultad.

El Ciclo Orientado comprende contenidos específicos de Geología, con prácticas en terreno y en empresas, donde se profundizan los conocimientos teóricos y experimentales. El cursado del Ciclo Orientado se realizará en forma completa en Malargüe, concretando una política educativa de la UNCUYO, que extiende sus actividades académicas a lugares estratégicos con gran potencial de desarrollo.

La carrera finaliza con un Seminario de Investigación y/o Desarrollo Tecnológico (tesina), previo a la obtención del título de grado universitario. Su implementación traerá aparejado el desarrollo de nuevas actividades de investigación científica, que potenciarán las que actualmente realizan en Malargüe el Observatorio Pierre Auger y el International Center forEarthSciences – ICES, en ambos casos en forma colaborativa entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y la UNCUYO.

La matrícula inicial prevista para la carrera es de alrededor de 30 estudiantes, provenientes de todas las sedes. Algunos comenzarán a cursar el Ciclo Orientado en 2018 y otros finalizarán este año el Ciclo Básico. Esperamos que la demanda local de Malargüe crezca, ya que la carrera ofrece una salida laboral amplia e inmediata, tanto en el ámbito privado como en el público, incluyendo actividades económicas, de gestión social y de investigación científica.

10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
La universidad ofrece ayuda e incentivos para garantizar el acceso a la educación superior. Partiendo siempre de las necesidades socio-económicas de sus estudiantes a fin de generar igualdad de oportunidades. Además, ofrece apoyo personalizado de profesionales para acompañar a los estudiantes a superar situaciones que dificulten la continuidad de sus estudios y su bienestar general.

Para estudiar en la universidad, la Secretaria de Bienestar Universitario ofrece las siguientes becas:

 BIPU, la Beca de Ingreso y Permanencia Universitaria es una de las becas más importantes de la institución ya que se propone garantizar este apoyo durante toda la carrera. Ofrece ayuda económica mensual y servicio de almuerzo en el comedor universitario de lunes a viernes.
 Programa Jóvenes de Pueblos Originarios y Escuelas Rurales. Esta beca es para aquellos estudiantes que acrediten pertenecer a una comunidad originaria o haber finalizado el nivel medio en una escuela rural. Es una ayuda económica mensual y servicio de almuerzo en el comedor universitario.
 Programa Discapacidad es una ayuda mensual y servicio de comedor para todos aquellos estudiantes que presenten el certificado único de discapacidad.
 Residencia. Está destinada a estudiantes menores de 25 años que vivan a más de 50 kilómetros de la sede universitaria que cursan. Es una plaza en la residencia, ayuda económica y comedor universitario. Se renueva cada año y está pensada para cubrir toda la carrera.
 Transporte. Está destinada a estudiantes que cursen en sede de territorio, como es el caso de Malargüe, o se encuentren a más de 30 kilómetros de distancia de la sede. Es una ayuda anual económica para el transporte.
 Ayuda económica. Es una ayuda económica anual.
 Comedor universitario. Es una beca anual que ofrece el servicio de comedor de lunes a viernes.
 Identidades Plurales. Está destinada a estudiantes con identidades trans, entendiendo la identidad de género como vivencia interna por lo cual no se requiere presentar certificados médicos ni psicológicos. Es una ayuda económica y servicio de comedor.
 Jardín Maternal. Destinada a aquellos estudiantes con hijos de 45 días hasta 3 años, también consta de ayuda económica y servicio de comedor.

Todas estas becas están sujetas a seguimiento académico.
Actualmente, está abierta la “Convocatoria a Becas para Ingresantes 2018". La inscripción es exclusivamente on line, del 5 al 16 de febrero.
Se recomienda: conocer toda la "Oferta de Becas" (Bipu, residencia, transporte, etc.) y comenzar la búsqueda de la documentación excluyente que se deberá presentar una vez finalizada la inscripción on line (se asignará a cada postulante un turno con día y hora de entrega).
Además es importante agregar que existen becas especiales para los estudiantes que terminan el Ciclo básico de la FCEN y desean continuar estudiando en Mendoza o San Rafael. Se encuentra en estudio un sistema de becas y/o alojamiento para quienes vayan a estudiar en el Ciclo Orientado de Geología en Malargüe.
Al momento de la inscripción no es necesario tener rendido el ingreso a la carrera, ni tener todas las materias aprobadas del secundario.
Amplia esta información en:

http://www.uncuyo.edu.ar/bienestar/convocatoria-becas-ingresantes-2018

IVANA ARROYO: “LA IMPORTANCIA DE TENER LA UNIVERSIDAD EN CASA”
Ivana Arroyo egresó hace dos años de la escuela secundaria James Cronin. Desde antes de concluir sus estudios secundarios planeaba estudiar en la ciudad de Mendoza, pero luego decidió quedarse en nuestro departamento estudiando en el ciclo básico de la UNCuyo, orientándose para comenzar la carrera presencial de Geología.

La joven remarcó que teniendo la posibilidad de estudiar a pocos metros de su casa no quiso desaprovechar la oportunidad, considerando que si buscaba una universidad en otra ciudad sufriría el desarraigo.

Además, destacó la compañía de la coordinación de la sede local, “están constantemente apoyándonos en lo que necesitamos, incluso brindándonos las herramientas que necesitamos para estudiar”, expresó Ivana.

“Una universidad es sumamente importante tenerla en nuestra ciudad, necesitamos estar bien formados y en la UNCuyo se busca eso, sin duda”, opinó más adelante.

Convencida de haber tomado el camino correcto destacó: “quisiera animar a otros chicos que estudien en la universidad en Malargüe. A los que aún no están decididos o los que no cuentan con los recursos necesarios para irse a estudiar a otro lado, les propongo que se animen a formar parte del ciclo básico de la universidad, por lo menos para no perder años de estudio mientras se deciden qué camino tomar. La UNCuyo es una muy buena institución que no tenemos nada que envidiar a otras universidades”.

IVANA ARROYO: “LA IMPORTANCIA DE TENER LA UNIVERSIDAD EN CASA”
Bárbara Bustos está apunto de ingresar a la Facultad de Ingeniería Civil en la UNCuyo, luego de haber realizado el ciclo básico en Malargüe, el cual comenzó en el año 2014.

Este año aguarda la beca que le permita estudiar en Mendoza. A diferencia de los demás, ella deberá irse a estudiar a la capital mendocina por tres años. Según la opinión de la joven estudiante, en nuestra ciudad “no hay un ambiente universitario, por lo que le cuesta encontrar un ritmo de estudio”.

Lo que ayudá a la joven a ambientarse fueron los intercambios en Mendoza y el acompañamiento de la coordinación de la facultad que le brindaron contención y asesoramiento.

“En Malargüe falta mucho interés de parte de los alumnos que están en los últimos años del secundario. La mayoría cree que es mejor irse a estudiar a otro lado, sin pensar que es muy útil estar dos años acá, teniendo en cuenta que los beneficios son mayores.Por ejemplo, las clases son personalizadas porque estamos en un aula con 10 alumnos, a diferencia de otras ciudades donde las aulas son de hasta 60 estudiantes”, expreso Bárbara para dar a conocer su experiencia.

En cuento a la coordinación local, Bárbara coincide con el resto del alumnado “realmente es de gran ayuda, nos acompañan permanentemente y están siempre atentos a las necesidades que tenemos. Al principio la universidad no contaba con todo el material necesario para estudiar, pero de a poco se armó la biblioteca que hoy nos facilita el estudio porque tiene mucho material y es muy útil”, concluyó-

IVANA ARROYO: “LA IMPORTANCIA DE TENER LA UNIVERSIDAD EN CASA”
“Algunos creen que porque la facultad está en Malargüe no tiene el mismo nivel de las demás, pero es una opinión totalmente falsa.Personalmente he comparado el nivel que tiene la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales con otras universidades y realmente no tenemos nada que envidiarle a las demás”, aseguraba Matías Olate.

“Tenemos un gran abanico de posibilidades en cuanto estudio y la consulta, ya que somos menos alumnos y las clases son prácticamente personalizadas”, manifestó el alumno, en dialogo con nuestro medio.

Matías conoció la faculta cuando un grupo de alumnos promocionaba la universidad en el último año del secundario, que cursaba en la escuela James Cronin. Desde ese momento, no dudo en inscribirse seguro de estudiar física.

Mientras cursaba el ciclo básico, desde la universidad ya se manejaba la posibilidad de abrir la carrera presencial de Geología con cursado completo en Malargüe. Actualmente, Matías y su compañero Maximiliano Ruiz, están en el ciclo avanzado de geología.

“La organización de la universidad ha mejorado mucho, antes los finales los rendíamos en Mendoza lo que generaba un degaste para el alumno, pero eso cambió y realmente cada día es más accesible estudiar”, decía Matías.

Este año la facultad se prepara para recibir a jóvenes estudiantes de otras ciudades interesados en cursar la carrera de Geología. Además, quienes ingresen al ciclo básico, cuentan con la posibilidad de realizar dos años para luego elegir entre las 10 carreras que ofrece la facultad.

OPINIÓN
10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
Desde su fundación, el 21 de marzo en el año 1939, la Universidad Nacional de Cuyo orientó su actividad hacia el esclarecimiento de los grandes problemas humanos, con especial referencia a la vida nacional y regional. Eso hizo que fuera ganando un reconocido prestigio académico, nacional e internacionalmente.

La Universidad Nacional de Cuyo es el principal centro de educativo superior de la región y cuenta con sedes territoriales e institutos, dentro y fuera de la provincia, donde se desarrollan diversas licenciaturas, tecnicaturas, profesorados y posgrados, además de cursos que dictan las distintas Secretarías. En ese sentido, durante los últimos meses, a través de la Secretaría de Desarrollo Institucional y Territorial llevó adelante tres programas que permitieron reconocer y satisfacer las necesidades de formación académica en 14 departamentos de Mendoza. Capacitó a más de tres mil personas en municipios y empresas locales, y formó a alrededor de 600 en carreras.

“Siguiendo los lineamiento de vinculación con la sociedad, el objetivo fundamental de la Secretaría es apostar activamente a la política de territorialización de la UNCuyo, que promueve la inclusión y la participación de sus claustros, y de todas las unidades académicas para acercar a cada uno de los municipios el valor agregado que posee la Universidad, contribuir a reforzar el tejido social y lograr una verdadera transformación del medio socio-productivo. Conexión que permite intensificar, ampliar y articular un fuerte alcance con las distintas actividades del sector municipal, empresarial industrial y de organizaciones sociales”, consigna un parte de prensa de la Universidad.

10 que pasaron demasiado rápidos

Me consta, por haberlo vivido muy de cerca, que con gran esfuerzo por parte de las entonces autoridades de la Casa de Estudios y la municipalidad de Malargüe se logró el establecimiento de la sede Malargüe. Desde que la idea comenzó a tomar fuerza hasta su concreción hubieron muchos viajes, comunicaciones telefónicas, por medios electrónicos, esperas para obtener aprobaciones de los órganos pertinentes, pero finalmente se logró. Como muchas veces pasa, una gestión comienza a gestar un sueño y otra la concreta. Lo importarte es eso, la concreción.

Han pasado 10 años desde la UNCuyo hizo pie firme en Malargüe y todavía queda mucho por hacer.

Considero que aún los malargüinos no hemos tomado real dimensión del “tesoro” académico que tenemos.

En ello creo que ha contribuido una errática política de inserción de la Universidad, demasiado apegada, para mi gusto, a la política departamental. Hasta ahora sus representantes oficiales locales han tenido que tener la venia de la municipalidad, antes que sus antecedentes y visión respecto del contexto educativo local.

La Dirección Municipal de Educación, tanto de las últimas dos gestiones justicialistas como de la actual, no han jugado un rol preponderante a la hora de realizar campañas de comunicación para concientizar a la comunidad respecto de lo provechoso de contar con Universidad en el departamento y que los estudiantes puedan realizar dos año de cursado en nuestra ciudad, con la identificación de pertenencia que ello significa para quien cursa y el ahorro económico que conlleva para cualquier familia. En esta línea, nos fue imposible que el Secretario de Gobierno de la Municipalidad nos concediera 10 minutos para realizar una entrevista para hablar de la importancia que para el departamento tiene esta presencia en nuestros días y cómo el gobierno local piensa acompañar el futuro desarrollo académico de la UNCuyo en nuestro territorio.

Los medios de comunicación también tenemos una cuota de responsabilidad, tal vez más preocupados por la necesidad de cubrir los acontecimientos diarios que en darle a conocer las cosas verdaderamente trascendentes.

Estos 10 años han transcurrido demasiado rápidos, pero hay un camino que poco a poco se ha ido consolidando y que esperamos se afiance cuando la carrera de Geología comience a transitar con su cursado.

Pensando en el futuro

He de esperar que los objetivos trazados por la Universidad puedan cristalizarse en Malargüe, en el sentido de contar con una sede propia y ofrecer una mayor oferta educativa.

Sin lugar a dudas que el mayor esfuerzo estará dado por la universidad, pero el gobierno comunal tiene que darle mayor visibilidad a ese proyecto, agilizando tiempos de la burocrática estructura municipal; Acompañando decididamente cada propuesta; Planificando estratégicamente el desarrollo departamental para que la universidad pueda ir gestando, desde lo formativo, las formaciones humanas que ese desarrollo demandará; Difundiendo como se debe las opciones académicas.

El sector empresarial y de las organizaciones no gubernamentales también tiene que ser parte de ese involucramiento con la educación universitaria estatal que representa la UNCuyo.

Las escuelas secundarias de Malargüe, me parece, también deben estar a la altura de las circunstancias. Con pesar observo como los docentes de ese nivel, sobre todo los que no viven aquí, hacen alardes de sus lugares de origen denostando a nuestro querido departamento. Ello contribuye a que los jóvenes piensen en irse a estudiar a fuera como primera alternativa y dejar como última la de seguir estudios superiores en nuestro medio.

Las padres de adolescentes debieran también ser parte de este mayor involucramiento con el futuro profesional de sus hijos, observando las ventajas que todavía tiene nuestra ciudad en relación a cualquier otra de la provincia y el país, como las cortas distancias a recorrer para llegar a cualquier sitio del radio céntrico, la seguridad, evitar el a veces traumático desarraigo, la calidad de los docentes y profesionales que tenemos aquí, entre otras variables.

La UNCuyo es un tesoro que hoy tiene Malargüe y que todos debemos comprometernos a preservarlo porque la educación es la base cualquier desarrollo, si de verdad nos interesa el futuro.

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IVANA ARROYO: “LA IMPORTANCIA DE TENER LA UNIVERSIDAD EN CASA”
ALGUNAS DE FOTOS DE LA ÚLTIMA EDICION
IGNACIO “CHUECO”GILI, SE ENTRENA EN MALARGUE
BUENA TEMPORADA EN LA COLONIA DE VERANO MUNICIPAL
10 AÑOS DE LA UNCUYO EN MALARGÜE
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