EDITORIAL


Edición Número 251 del 15 de Abril de 2019

UNA ZONA NO DEFINIDA EN LA ZONA

La recategorización del ítem zona dispuesta por la Dirección General de Escuelas ha generado molestias en el sector docente de toda la provincia, particularmente en Malargüe la medida, que sorprendió a los trabajadores de la educación, marca un total desconocimiento respecto de las características geográficas, climáticas, sociales y económicas, entre otras de nuestro extenso departamento.

Es evidente que la medida sobre un tema de tanta importancia debió tomarse en terreno, conociendo la realidad y no detrás de un escritorio, como no cabe dudas que ha pasado en este caso. Es que sino cómo se explica que hayan quedado escuelas en el departamento con porcentaje cero en concepto de zona inhóspita, como si los fríos invernales, las grandes distancias que separan a nuestra ciudad de otros conglomerados urbanos, la falta de especialidades médicas o los vientos que azotan a esta parte de Mendoza no afectaran al personal docente que en ellas trabaja y si tienen su influencia para otros colegas que desempeñan su labor en establecimientos ubicados a pocos metros.

Malargüe tiene características patagónicas, no es extraño que se congelen las cañerías y las calles en invierno. Que los habitantes nos quedemos aislados porque la nieve cortó la ruta 40 en la zona de El Chihuido y la que nos une con San Rafael a la altura de La Salina. Que el viento vuele las chapas de los techos como papelitos de caramelos. Que la mercadería y la indumentaria siempre sea más cara que en otros lugares de la provincia porque los comerciantes deben pagar mayores costos en concepto de fletes. El sistema de salud presenta déficit respecto de especialidades básicas, como la pediatría. Conocemos el caso de una persona de 77 años que se tuvo que operar días pasados de un ojo y ha tenido que ir, en menos de un mes, cinco veces a San Rafael, sumando sólo concepto de ese viaje 2.000 kilómetros. Ni qué decir de quienes deben someterse a tratamientos oncológicos.

Así como en su momento desde el este medio mostramos nuestro acuerdo, en general, con la implementación del denominado “ítem aula”, ahora expresamos el más enérgico rechazo al “ítem zona” para los docentes implementada por el gobernador Alfredo Cornejo, por los argumentos antes mencionados y otros tantos que por razones de espacio nos vemos imposibilitados de mencionar.

Consideramos un acto de justicia rectificar el Decreto 250, volver a los parámetros vigentes actualmente, e incluso agregar el reconocimiento por zona a los docentes y no docentes que en Malargüe prestan servicios en establecimientos educativos de gestión privada con subsidio estatal.



OTRAS DE LA SECCIÓN EDITORIAL
EL VOTO MALARGÜINO
El largo proceso electoral que terminó el domingo pasado dejó varias notas en Malargüe que deben ser estudiadas por especialistas del ámbito de la ciencia política y de la sociología, pero que a nivel periodístico también merecen un análisis.
ELECCIONES DECISIVAS PARA NO TOMAR EL CAMINO VENEZOLANO
En nuestro Tema Central presentamos el testimonio de seis de los 24 venezolanos que han elegido en los últimos años a Malargüe como su lugar de residencia, escapando de la crisis política, social, moral y económica que se vive en el país caribeño. Los testimonios de lo que está pasando en su tierra son duros. El padre de Carolyne murió por no tener acceso a un medicamento simple y de bajo costo, en la Argentina de Macri, pero imposible de conseguir y mucho menos pagar en la Venezuela del dictador Nicolás Maduro. Otra mujer decidió salir cuando pasó dos días sin tener qué darle de comer a su hijita de cuatro años.
EL RESPETO DEL VOTO DE LA GENTE
“Yo soy democrático y espero lo que decida el pueblo” le dijo al periodismo el abanderado del justicialismo a la intendencia de Malargüe, José Barro, el pasado domingo al momento de presentarse a votar. Horas después, con verdadera hombría de bien, reconocía el resultado adverso, reiteraba sus palabras, felicitaba a su ocasional adversario y le deseaba lo mejor para que también al pueblo de Malargüe le vaya bien. En definitiva, respetó con altura la voluntad popular.
“EL JOSÉ” O “EL JUAN MANUEL”
Estamos a sólo días de definir mediante nuestro voto quién será el hombre que dirija los destinos de Malargüe por los próximos cuatro años. Solo dos son los candidatos, los actuales concejales Juan Manuel Ojeda, por Cambia Mendoza, y José Barro, de Elegí Mendoza, “El Juan Manuel” y “El José”, como les dicen sus allegados.
TODO VOTO ES UN MENSAJE
“Las PASO sin sentido que cobran sentido” titulamos la Editorial del número pasado de periódico Ser y Hacer de Malargüe, la que concluimos diciendo “las PASO son una obligación, un derecho y una oportunidad de expresarse”.
LAS PASO SIN SENTIDO QUE COBRAN SENTIDO
Los argentinos nos encontramos en las vísperas de una nueva elección, en este caso Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para dirimir los cargos de presidente, vicepresidente y legisladores nacionales en el caso de Mendoza solo diputados. En nuestro Tema Central damos información sobre este tema y las propuestas que llevan las distintas agrupaciones que se presentan.
HAY QUE PONERLE RACIONALIDAD A LAS FIESTAS DE MALARGÜE
En 2020 la fiesta de provincial de la nieve y el estival nacional del chivo tienen que tener racionalidad y participación del sector privado, de lo contrario Malargüe pierde, como lamentablemente nos ha pasado en este año.
LOS QUE SE VIENE, COMERCIOS A CIELO ABIERTO
La flamante conducción de la Cámara de Comercio y actividades a fines de Malargüe se ha planteado trabajar para que Malargüe sea una ciudad de “comercios a cielo abierto”, programa que desde hace casi 20 años viene implementando la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
LOS DESAFÍOS DE BARRO Y OJEDA
Cuando el eco de las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) del pasado domingo comienza a acallarse es bueno reflexionar sobre los desafíos que tienenJosé Barro y Juan Manuel Ojeda, ahora ya candidatos que siguen en carrera para llegar a la intendencia.
GARANTIZAMOS LA PLURALIDAD
Vivimos en la Argentina de la grieta. Es esta, como se ha escrito, “una sociedad radicalizada en exceso, en la que los extremos y la intolerancia destacan sobre la racionalidad, la libertad y el respeto”. Nadie acepta a quien opina diferente y estamos siempre prestos a pedir las cabezas de quien no piensa como yo. Sólo aceptamos una opinión, la cada uno de nosotros. Hay un desprecio por el contrario.