NOTICIAS


Edición Número 254 del 1º de Junio de 2019

EL REPORTAJE
DÉBORAH BERNAL“ LA DANZA ES MI MOTOR DE VIDA”
DÉBORAH BERNAL“ LA DANZA ES MI MOTOR DE VIDA”

Déborah Bernal Lloret ha dedicado su vida a la danza. A los seis años, cuando sus padres la incentivaron que estudiara bellas artes, se sentaba en la puerta del aula de al lado, donde se enseñaba ballet, a observar como otras niñas bailaban. Un día la profesora de esas pequeñas, Raquel Lépore, la invitó a participar de su clase y se a Débora se le abrió un mundo nuevo. Descubrió que la danza sería el vehículo por el que se transportaría por la vida.

Cuando Juan (fallecido) y Lilia, sus padres, se enteraron de esa vocación inmediatamente la inscribieron en el Centro Polivalente de Artes de San Rafael. De allí egresaría como maestra nacional de danzas, integrando la última promoción que se recibió con ese título.

Como sentía que necesitaba más postuló para ingresar a la Escuela Nacional de Artes del Teatro Colón. Ingresó y allí conoció a la maestra polaca Teresa Kulka, con quien se formó durante ocho años en metodología de la enseñanza de la técnica de la danza clásica. Luego vendría a Malargüe, donde estaban radicados sus padres, para fundar una academia municipal de danzas, “Isadora”, que años más tarde decidió llevar al ámbito privado.

¿Qué es para vos la danza, Débora?
Para mí la danza es mi motor de vida.

¿Cómo fueron tus primeros pasos en Malargüe?
Cuando llegué a Malargüe descubrí que era una tierra virgen, si bien había habido una maestra de danza anteriormente. Me costó muchísimo hacerle entender a la gente qué eso que yo traía, que distaba tanto de la cultura y el acervo cultural folklórico. De a poquito la gente fue interiorizándose y apasionándose. Descubrió que la danza no solo es bonita a la vista sino que favorece el cuerpo, el alma y la mente. Que puede servir para chicos con diferentes patologías. He trabajado y lo sigo haciendo con chicos con capacidades diferentes. Mis clases son inclusivas.

¿Cuántos años llevas con Isadora?
El año que viene cumplo 30. Un camino largo, si miro hacia atrás. Empecé en el único saloncito del viejo polideportivo. Después pasamos por el quincho de radio Malargüe, el ex Club de pescadores. La familia Nieto me prestó una casa y mis padres la acondicionaron para que yo pudiera clases. El camino ha sido bastante ajetreado, pero siempre poniéndole lo mejor de mí para hacer esto que es mi pasión.

¿Y cómo es el presente?
Es un presente feliz. Siento que he logrado muchos objetivos. Mucha de la gente que pasó por este espacio ya se desempeña como profesional, otros como bailarines. Hay quienes siendo profesionales en otras áreas como la kinesiología, la fonoaudiología, la psicología, utilizan la danza como terapia alternativa. Para mí ese es el mejor premio y satisfacción.

¿Recibís chicos de ambos sexos?
Si, aunque ahora los varones son muchos menos. Para ellos hay clases personalizadas porque hay muchas cosas que así lo requieren en el ballet.

¿A partir de qué edad recibís chicos?
Desde los tres años, casi aprender a caminar y sacarse los pañales en Isadora (risas).

La capacitación, me parece, que es una constante en tu vida
Una siempre trata de crecer, entonces seguimos haciendo capacitaciones. He apuntado a la capacitación del docente y del alumno, más que a la competencia.

¿Por qué?
El chico cuando se capacita explora sus posibilidades y se retroalimenta de la gente con la que coexiste. Eso lo lleva a crecer.

¿Qué sentís cuando una de tus alumnas es seleccionada para ir a participar en una capacitación o gana una beca para aprender más?
Se siente satisfacción y emoción. He trabajado mucho para ello. Hace poquito trajimos a Malargüe al American School Ballet y fueron muchas las chicas que fueron seleccionadas para que vayan a Nueva York. De hecho, en 15-20 días está viajando un par.

Con todas estas cosas siento que, en parte, la tarea está cumplida, pero sabiendo que siempre se puede trabajar mejor. No soy conformista.

¿Cuáles son los desafíos para el futuro?
El mayor desafío pasa por afrontar la realidad social que estamos viviendo. Es muy difícil mantener una institución a pulmón, sin recibir apoyo de ninguna entidad oficial. Todo lo que se hace es a fuerza de mucho trabajo y esfuerzo. Por lo general, siempre voy a pérdida en lo económico.

Gracias a Dios la familia de Isadora es muy condescendiente, me apoya mucho.

¿Cómo te gustaría concluir la nota?
Con un mensaje a toda la gente que tiene la necesidad de encontrar un espacio en la vida. Hay muchas actividades como la danza, la música, la expresión corporal que les pueden brindar un espacio y un motivo por el cual seguir adelante.

La danza es hablar con el cuerpo, a través de un vehículo que es la música. Realmente el arte cura el alma.



OTRAS DE LA SECCIÓN NOTICIAS
POLICIALES
HERIDOS DE ARMA DE FUEGO EN BARRIO MARTÍN GÜEMES
Dos personas de sexo masculino, uno de ellos menor de edad, resultaron heridos de gravedad con arma de fuego, en un hecho ocurrido en la víspera en la intersección de las calles Juan de la Cruz Pérez y Los Goicos, en el sector sur del barrio Martín Güemes.