NOTICIAS DIARIAS

NOTICIAS
CONDENAN AL HOSPITAL MALARGÜE POR MUERTE DE UNA MUJER EN 2007

Gisela Pardo, la joven que falleció en 2007, con su hija mayor en brazos, junto a su abuelo materno (foto gentileza de su familia)

La Cámara Segunda de Apelaciones en lo Civil, Comercial, de Paz, Minas, Tributario y Familia de la Segunda Circunscripción Judicial hizo lugar a la demanda ordinaria de daños y perjuicios presentada por el esposo, las hijas y la madre de Gisela Lorena Pardo, una joven mujer que falleció tras haber dado a luz a una niña en el nosocomio en el año 2007, contra el hospital Malargüe.

Según la parte ahora ganadora de la demanda, Gisela Lorena Pardo el día de 17 de mayo de 2007 dio a luz a su tercera hija, por parto normal. Tras pasar dos días internada, fue dada de alta y retornó al hogar que compartía con su pareja y sus dos hijas mayores. Transcurrido dos días desde el alta médica la mujer comenzó a sentir un intenso malestar físico, fiebre muy alta y emanaba de su vagina secreciones de fétido olor. Fue atendida por una médica ginecóloga que ordenó la inmediata internación, ante la sospecha de que hubieran quedado restos placentarios sin retirar y se estuviera gestando un cuadro de endometritis puerperal.

Gisela fue internada en el Hospital y luego de transcurridos casi dos días de su ingreso sufrió una profunda descompensación que generó una grave cardiopatía, razón por la cual fue derivada al Hospital Schestakow de San Rafa, en gravísimo estado, donde nada se pudo hacer para revertir el cuadro y ocurrió su deceso, el día 21 de junio de 2007.

Para los Camaristas que firmaron el fallo “la prestación médica brindada por el Hospital de Malargüe incumplió con los estándares marcados por la Corte Federal de Justicia y por los tratados internacionales que garantizan el derecho a la salud”.

Dicha afirmación se fundamenta en uno de los peritos intervinientes que concluyó “según consta en la Hoja de Parto, no se describe el cumplimiento de las normas de protocolo gineco-obstétrico, por lo que se deduce que no se han cumplimentado, a juzgar por las consecuencias en la salud de la paciente. Si se hubieran cumplido las normas establecidas según el protocolo estandarizado, la posibilidad de persistencia de restos placentarios eventualmente pudieron existir, pero su proporción y riesgos para la paciente se reducen a un nivel ínfimo”.

El mismo profesional más adelante señaló que “en todas las internaciones (de Pardo) en el Hospital de Malargüe existieron groseras e inexcusables fallas formales de tipo administrativas y médicas”.

Como consecuencia de esta sentencia, el hospital Malargüe deberá pagarles más de un millón doscientos cincuenta mil pesos a los familiares demandantes de Gisela Pardo.



OTRAS DE LA SECCIÓN NOTICIAS DIARIAS