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OPINION
MALARGÜE Y LA RESPONSABILIDAD CIUDADANA, UN OBLIGACIÓN DE TODOS

Imagen de carácter ilustrativa.

Por Horacio Marinaro Ex Presidente del PD

Una definición de Responsabilidad Ciudadana es “la base de la sociedad humana si se tiene en cuenta que cuidándonos unos a otros es que podemos sobrevivir.”

Los ciudadanos debemos tenar una actitud ciudadana, de ser responsable de la cuestión pública y de la comunidad permanente y renovada. También es real, que siempre argumentamos que un ciudadano es un “participante” del sistema y no sólo un usuario de políticas públicas o de políticas partidarias. El ciudadano es un participante que reclama y controla la empresa llamada “Democracia” gerenciada por un Presidente, Gobernador o Intendente.

Es cierto, las democracias necesitan ciudadanos comprometidos, responsables, libres y autónomos, es decir, preparados para especificar sus carencias y exigir sus derechos; pero de la misma manera cumplir con sus deberes. Tanto para unos como para otros, sin privilegio para nadie.

Es indispensable tener conocimiento sobre nuestros derechos y obligaciones pero, repito, sin privilegio o exención y preferencia para nadie, eso también implica cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos responsables, es así como vamos a dejar atrás este tiempo de crisis.

La norma de “aislamiento, social, obligatorio y preventivo” fue impuesta para todos, aún en una situación de crisis económica como la que atraviesa Argentina y que requiere del máximo rendimiento productivo de nuestro sistema económico, como pueden proponer todas las variables de una economía cierta. Pero se dispuso ganar tiempo y aplanar la curva de contagios.

Cuando el presidente informó el “aislamiento social, preventivo y obligatorio” anotó los fundamentos, sobre las que desde su Gobierno, iba a ser emprendido lo que el propio llamó el “problema de salud más grave que hemos tenido en nuestra vida democrática”, la pandemia de Covid-19.

En su palabra, pidió a no transitar el camino del miedo, realizando lo necesario para que esto no sucediera: garantizó la provisión de alimentos y contempló la situación de los servicios esenciales, y fue adoptando medidas en forma diaria para atenuar las consecuencias de las medidas.

En Malargüe, alguien pareció no entender este ejercicio. No es un ejercicio meramente individual, es un ejercicio colectivo que debe contemplar las rarezas y singularidades. Esta norma aqueja en forma distinta a la población, demanda de una cuidado social que prevalezca ante el temor de contagiarse y que se cree una estrategia de interés general, para asegurar el examen de todas las personas que lo necesiten.

La peor de las noticias llegó a Malargüe, cuando creíamos que estábamos blindados y el municipio hacia todas las acciones necesarias para que así sucediera, la más perversa de las noticias llegó, el Covid-19 está en nuestro departamento y penetró por el área menos pensada, la Salud.

Ser solidario y consiente es sembrar la tranquilidad de que hay un Estado presente, activo y que permanecer en casa es estar haciendo lo que hay que hacer. La realidad nos dice que “responsable” es organizar estrategias de colaboración y solidaridad, sin ponernos en riesgo en relación con los otros, aun cumpliendo con el aislamiento, esto, al parecer no ocurrió en Malargüe, y las consecuencias están a la vista, la mayor cantidad de infectados en relación a las personas testeadas y de fallecidos sobre los testeados infestados, con una población aproximada de 30.000 habitantes.

En Malargüe y cuando los demás mecanismos parecen no funcionar y algún irresponsable adjudicándose no sé qué derecho o privilegio violentó varias normas protocolares, ¿se le aplicará el Código Penal? El Código vigente (según entiendo) ya preveía sanciones para los incumplimientos de medidas de salubridad como la que actualmente rige.

La pandemia nos enfrenta a una situación excepcional y de eso no cabe la menor duda. En ningún tiempo antes se precisó tanto un Estado sanitarista, para proteger la vida de cada argentino. Hoy más que nunca nos exigimos la mayor responsabilidad ciudadana y de un procedimiento de cuidados comunitarios responsables y sin privilegios; así saldremos adelante.

EL Coronavirus nos desafía (porque no se trata tan solo de una invitación, sino de una obligación) a ejercer la responsabilidad ciudadanía como experiencia solidaria, a partir de un lugar habitual, poco pensado Se convierte “de sopetón” en un convite a los malarguinos a vivir desde una efectiva responsabilidad y compromiso ciudadano, y en la observancia de los compromisos cívicos y sociales tan naturales y humildes, como respetar el aislamiento, cuando esto atañe, o tomar las medidas más básicas y fundamentales para salvaguardar la propia salud.

Alguien en Malargüe no entendió que en este caso, el cuidado de sí mismo, es la primer responsabilidad cívica, de poner en acción la “Responsabilidad Ciudadana”. Dicho de otra manera, se dice que los comportamientos sociales en situaciones de crisis, están directamente ligados a la construcción de valores éticos, morales y de actitudes positivas.

Los ciudadanos malargüinos debemos demandar coherencia. No puede haber ciudadanía democrática desde prácticas autoritarias, como no se puede fomentar la igualdad o la justicia desde prácticas injustas o desiguales. No respetar las indicaciones de las autoridades sanitarias (siendo un sanitarista) atenta contra este principio.

El ser ciudadano no es una cuestión teórica, tampoco la responsabilidad ciudadana; Se aprende ejerciéndola. El autocuidado es una forma de hacerlo. Personalmente sostengo que “Responsabilidad Ciudadana” se aprende con las demás personas, entendiendo e interpretando al otro y poniéndose en el lugar de cada uno. No hay lugar para el individualismo en estos tiempos que nos corren.

Ser solidario, en estas circunstancias, es cuidarse y cuidarnos, entre todos. Es una valiosa forma de demostrar alguna unidad, aunque sea ante el Covid-19 y una condición legítima, pero generalmente poco practicada de entender y ejercer la ciudadanía. la responsabilidad ciudadana es un obligación de todos.

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