Edición Número 62 del 1º de mayo de 2011
POLICIALES

¿CORRUPCION POLICIAL EN LA SECCIONAL 24?

Por Eduardo Araujo

Diego Omar Alí
Denuncia pública de un integrante de la Policía de Mendoza.

El Oficial Auxiliar de la Policía de Mendoza Diego Omar Alí dio a conocer días pasados una carta a través de medios escritos y radiales en la que puede leerse que desde hace un tiempo viene siendo agredido en algunos medios periodísticos locales por- gente a la que le afecta su manera de trabajar, de ser policía. Personas, que además lo han denunciado penalmente en varias oportunidades y de las cuales ha salido sobreseído en todas. Hizo mención que trataron de apuñalarlo frente a su familia.



Refirió que procesó personas con drogas, "las que indudablemente pensaban venderles a nuestros hijos, para envenenarlos y matarlos de a poco"; atrapó in fraganti a cuatro personas que habían robado el depósito de un conocido supermercado de la ciudad recuperando la mercadería que había sido robada; entre otros hechos.
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"Dentro de las leyes, hice lo que tenía que hacer, enfrenté a los malos en inferioridad de condiciones, sabiendo que muchas leyes están a favor de ellos y en contra de la gente de bien" dijo el policía en un párrafo de su misiva.
Más adelante expresó que "muchas veces algunos jefes policiales asesoraron a los delincuentes para que me denunciaran, actuando traidoramente, y luego la Justicia me dio la razón, sobreseyéndome de las causas en mi contra. ¿Será que yo trabajando afectaba oscuros intereses de estos malos jefes?"
Ser y Hacer de Malargüe lo entrevistó para conocer mayores detalles de esta actitud, poco habitual en un uniformado, y lo que sigue forma parte de esa entrevista.
¿Por qué realizó esta carta pública?
Soy policía desde hace casi cinco años, egresé con los más altos honores del primer curso de Oficiales Auxiliares que se realizó en Malargüe. Me aboqué con toda la pasión y los valores con los cuales fui criado a trabajar dentro de una institución que me merece y merece el mayor de los respetos. Lo hice convencido de que dentro de las leyes uno es un servidor público que debe ser capaz de brindar soluciones a la sociedad que nos paga el sueldo. Desde hace un tiempo vengo siendo agredido en algunos medios periodísticos por gente que tiene muchos delitos penales por hechos graves cometidos en nuestra ciudad o los alrededores. Esta gente que ha sido procesada por mí, aquí en Malargüe, respondía funcionalmente, bajo algún tipo de relación con algunos oficiales de rango que actualmente se desempeñan en la Comisaría 24. Estas personal al ser llevadas y procesadas por mí, dentro del marco de las leyes vigentes y en la mayoría de los casos con testigos civiles, acreditando el procedimiento policial, luego aparecieron denunciándome penalmente por delitos gravísimos instados y asesorados por algunos de estos malos jefes policiales para los cuales estos delincuentes trabajan. Esto derivó en que se pusiera en tela de juicio mi proceder profesional. Se armaron tres causas, en la última el señor juez ordenó que se reunieran las instancias de prueba, la revisación del médico forense, el GPS de la movilidad. Todas estas pruebas salieron a mi favor, por lo que estoy en libertad, ni siquiera se me pintaron los dedos.
Ante todo esto me lleva a actuar de esta manera. Me vi afectado por delincuentes que trabajan para algunos jefes policiales delincuentes y que otorgan algo que yo ya creía erradicado en nuestra Argentina, que es la inmunidad policial. La inmunidad policial es un término propio de la dictadura militar, en democracia no debe existir.

¿Puede identificar con nombre y apellido a esos jefes?
Los voy a reservar, por una cuestión de asesoramiento legal, hasta el momento oportuno. Puede decir que hay oficiales y jefes muy buenos y oficiales y jefes que llevan mucho tiempo en Malargüe, con los cuales no se ha procedido a la rotación de personal correspondiente para mantener saludable a la institución y algunos de estos jefes por labores y trabajos extra policiales tiene relación con gente que comete delitos y a los cuales favorecen, incluso contra la misma sociedad y buenos policías que trabajamos acá.
¿Además de la denuncia pública, también ha realizado la penal que correspondería?
Tengo una denuncia penal por graves amenazas que me hicieron dos personas, en la calle, a la entrada de un comercio luego de mi exposición pública. Una de estas personas estuvo presa por delitos graves, cumplió casi cinco años de condena; el otro tiene muchos antecedentes penales por delitos graves, también. Me dijeron que me fuera de la policía porque ya les iban a decir a ellos cómo "darme vuelta".
A su vez, entraron amenazas contra mi persona a través del teléfono de mi padre, el señor Santiago Alí.
Hicimos la denuncia pública con testigos que acreditan los mensajes y las pruebas de los mismos. El Fiscal que entiende en la causa ordenó que mi domicilio particular
Sea custodiado y también donde se muevan mis familiares.
¿Cuál es la situación de revista suya, en estos momentos, dentro de la fuerza policial?
Yo estoy de parte enfermo por la situación de estrés que me generó todo esto, estoy siendo atendido y contenido por personal profesional médico, por lo cual, la policía me ha retenido en arma reglamentaria, una medida preventiva legal, a la cual yo accedí y hoy no estoy prestando servicios policiales, pero sigo teniendo el estado policial.
¿Qué repercusión tuvo la carta dentro de sus superiores?
De las esferas superiores recibí llamadas de jefes de alto rango que tienen que ver con la distrital Sur. En un primer momento se me dijo, verbalmente, que yo era trasladado al Gran Mendoza, luego cuando esto toma estado público dan marcha atrás y me dicen que no, que yo había hecho una mala interpretación. Nadie se ha sentado conmigo a hablar el por qué un policía, con tres hijos, una foja de servicio impecable, que entró a la policía con la medalla de oro, reacciona de la manera que lo hice.
Algunos jefes han demostrado una falta de interés total, por lo que no sé si están enterados o qué versión es la que les ha llegado.
¿Y qué ha pasado dentro de la comunidad de Malargüe?
Tengo que agradecer muchísimo a la gran cantidad de hermanos malargüinos, conciudadanos, gente de bien, común, trabajadora, comerciantes, empresarios, estudiantes, instituciones barriales, parroquiales, que me han hecho saber su apoyo y han firmado una hoja que dicen claramente que apoyan al Auxiliar Diego Alí por un Malargüe más seguro. Es gente que sabe que hay muchas cosas que pasan y nadie se anima a abordarlas.
Hasta que no logre hablar con el señor ministro, que la situación se aclare y se purifique la institución yo no voy a parar
(NdR: El entrevistado entregó copia de las notas firmadas, con el nombre, apellido y DNI de cada registro)
¿Tengo entendido que hay alguna denuncia en su contra por alguna actuación fuera de la Ley, con algún tipo de violencia, hacia algún supuesto delincuente?
Lo primero es qué debe ser considerado un delincuente. Un pibe que por razón económico-social o que en una situación aislada ingiere bebidas en la vía pública o comete un código de faltas, no es un delincuente, es una persona que lamentablemente ha tenido la desgracia que vivir una situación extrema.
Ahora quienes han tenido condenas por delitos graves, son delincuentes. Algunos de esos delincuentes me han denunciado. Lo han hecho por yo proceder con ellos dentro de mi función policial. Si hubiera cometido los delitos gravísimos que ellos dicen debería estar en prisión. Las pruebas que se reunieron, a instancias de los jueces, salieron a mi favor porque trabajo siempre dentro del marco de las leyes vigentes, perteneciendo a la institución policial, dentro del régimen democrático y la formación que tengo y es lo que pretendo seguir haciendo.
Pero, repito, estos delincuentes fueron asesorados por alguno, algunos, jefes policiales, oficiales con rango en la Comisaría 24, para que accionaran penalmente contra mi persona.
Finalmente, quiero hacer un llamado a la sociedad de Malargüe, sus instituciones intermedias, al periodismo, a los buenos policías, a los buenos jefes policiales, a las autoridades políticas para que el departamento crezca para bien, que sea un lugar seguro, estamos a tiempo si no nos quedamos de brazos cruzados. Todos, desde nuestro lugar podemos hacer algo para que Malargüe siga siendo lo que siempre fue, un lugar hermosos para vivir, un lugar de gente de bien, una gran familia. Cuando se detecten irregularidades, por ejemplo llamar al 911 y no ser atendido, cuando van a las 03:00 de la madrugada a radicar una denuncia y no son atendidos que hagan las quejas y las denuncias correspondientes, la policía está para servir a la sociedad. Yo antes que servir a un jefe policial sirvo a la sociedad que vive dentro de la Ley y al integrante de la sociedad que vive fuera de la Ley la policía debe reprimir dentro del marco de la Ley, nunca fuera de él. Cuidemos a Malargüe, ha habido muy buenos jefes policiales, pero creo que hay jefes de segundas líneas que deben ser rotados porque la mucha permanencia en el cargo les ha podido generar ciertos compromisos que atentan contra la seguridad de los malargüinos.

Eduardo Araujo Eduardo Araujo




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