EDITORIAL


Edición Número 219 del 15 de Diciembre de 2017

UN AÑO EN EL QUE NOS QUEDAMOS CORTOS

Cuando quedan pocos días para despedir a 2017 nos parece oportuno repasarlo a nivel comunitario.

Decile en papel

El Tema Central de este número habla de lo mucho y bueno que nos pasó, creemos que está en perfecta armonía con lo que publicamos hace 15 días cuando repasamos el ciclo lectivo desde el interior de nuestras escuelas. Nos pasaron muchas buenas cosas, sin embargo, nos parece que no alcanzaron para sentirnos satisfechos como sociedad. De allí, entonces, el titular que elegimos para sección.

Nos parece que no hemos sido capaces de revertir el amesetamiento en el que desde hace por lo menos seis años nos encontramos, sin perspectivas económicas y con un claro desmoranamiento de las pautas éticas y morales.

Cada vez se observan más niños y jóvenes en las esquinas, en algunas plazas, sin hacer nada, con una botella de alcohol cerca y fumando no siempre tabaco, cuando no con una bolsa de pegamento en la mano. Los embarazos adolescentes son una constante. La droga nos está invadiendo. Cada vez hay más ancianos solos.

Nos estamos convirtiendo en una sociedad cada vez más violenta, y no hacemos referencia sólo a lo que pasa con el enfrentamiento entre bandas, sino a lo que observamos en las filas de cualquier comercio o consultorio médico cuando alguien no respeta el lugar de quien llegó antes; en la falta de respeto al peatón,; de las barbaridades que se escriben en la redes sociales. Los creyentes, especialmente los católicos practicantes, somos considerados seres despreciables y hay miles de pruebas para acreditarlo.

Todos enarbolamos las banderas de los derechos, a la vez que escondemos bajo siete llaves las de las obligaciones y las de las responsabilidades.

El individualismo, el consumismo, la ideologización, el facilismo, nos están llevando a una sociedad cada vez con menos valores, con menos lazos solidarios, a no ver al otro como una persona tal como nos gustaría que nos vieran a nosotros, seres dignos y merecedores de todo respeto.

Este año nos hemos quedado cortos porque no hemos sido capaces de revertir esta realidad. Necesitamos de un gobierno municipal que sea capaz de definir un rumbo, que gobierne para los que sufren pero también para los que tienen proyectos, ilusiones. Necesitamos de más compromiso social de todos. Tal vez, si fuéramos capaces de darle a la Navidad que se aproxima el único sentido que tiene, la presencia viva de Dios entre nosotros, las cosas podrían comenzar a cambiar para que al repasar el 2018 la realidad actual haya comenzado a cambiar para bien y no termine como este, con gusto a poco.



OTRAS DE LA SECCIÓN EDITORIAL
LOS DESAFÍOS DE BARRO Y OJEDA
Cuando el eco de las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) del pasado domingo comienza a acallarse es bueno reflexionar sobre los desafíos que tienenJosé Barro y Juan Manuel Ojeda, ahora ya candidatos que siguen en carrera para llegar a la intendencia.
GARANTIZAMOS LA PLURALIDAD
Vivimos en la Argentina de la grieta. Es esta, como se ha escrito, “una sociedad radicalizada en exceso, en la que los extremos y la intolerancia destacan sobre la racionalidad, la libertad y el respeto”. Nadie acepta a quien opina diferente y estamos siempre prestos a pedir las cabezas de quien no piensa como yo. Sólo aceptamos una opinión, la cada uno de nosotros. Hay un desprecio por el contrario.
LO INSTITUCIONAL Y LO ELECTORAL
La sabia Constitución que tiene la provincia de Mendoza, que impide la reelección del gobernador y del vicegobernador, les ha dado a esas figuras un grado de reconocimiento y de rol institucional muy marcados, que por ello ha llevado a que aquí exista un clima político de respeto y madurez cívica muy distinto al del resto de las provincias argentinas, que nos debe enorgullecer a todos los mendocinos. Por eso debemos cada vez más pedir a nuestros representantes ese compromiso con el respeto a la institucionalidad.
MALARGÜE DEBE SER UNA REGIÓN
En esta misma sección hemos expresado más de una vez que Malargüe es un departamento totalmente distinto al resto de la provincia y, por ende, merece un tratamiento especial a la hora de fijar políticas por parte del Estado.
UNA ZONA NO DEFINIDA EN LA ZONA
La recategorización del ítem zona dispuesta por la Dirección General de Escuelas ha generado molestias en el sector docente de toda la provincia, particularmente en Malargüe la medida, que sorprendió a los trabajadores de la educación, marca un total desconocimiento respecto de las características geográficas, climáticas, sociales y económicas, entre otras de nuestro extenso departamento.
REGAR LAS CALLES PARA QUE PASE EL GOBERNADOR
Quien vivió en la zona de barrios, especialmente en los de la zona sur, de la entonces Villa de Malargüe en las décadas de 1970 y 1980, como seguramente sucedió en las anteriores, recordará que las calles se regaban por parte del municipio “de vez en cuando”. Eso sí, el día anterior y la misma jornada de la visita de un Ministro o del mismo Gobernador de la provincia se “enlagunaban” las arterias por donde iba a pasar en su recorrida hacia la inauguración de alguna obra, entrega de algún terreno o cuando se visitaba una escuela. La limpieza de las calles y hasta las veredas se hacía con esmero en el circuito que recorrería la caravana de funcionarios visitantes y locales. Era común en la época escuchar de boca de los vecinos “pueda ser que venga pronto el gobernador y pase por nuestra calle para que la arreglen y la rieguen”.
LA APATÍA QUE PARALIZA
Llama la atención el poco grado de involucramiento que existe en nuestra sociedad a la hora de encarar acciones colectivas en bien del interés del conjunto, cuando en la redes sociales hay mucha gente opinando de todo, todo el tiempo.
PADRES, NO DEJEN A LOS MAESTROS Y PROFESORES SOLOS
En algunas historias de vida que hemos publicado en este medio, en corrientes conversaciones con personas mayores, aparecen comúnmente las expresiones “me echaron a la escuela a tal edad”, “echar los niños a la escuela” u otras similares para referirse al envío a los establecimientos educacionales de una determinada persona o de un niño para que aprendan a leer y escribir.
SI QUISIÉRAMOS AL FESTIVAL
Una persona que trabaja incansablemente por la difusión de nuestro folklore, el Prof. Francisco Parada, le dijo a uno de nuestros periodistasque el principal problema que él ve respecto del Festival nacional folklórico del chivo es que los malargüinos no nos lo hemos apropiado,simplemente porque no hay evidencias concretas que la mayoría lo quiera. Coincidimos con él, es que cuando alguien quiere algo o a alguien lo cuida, protege, busca que siempre mejore, realiza críticas constructivas, aporta su experiencia o visión para ayudar a crecer.
QUE TENGAMOS UNA CAMPAÑA DE IDEAS Y CON GENTE HONRADA
Estamos a días de conocer quiénes van a aspirar a cargos municipales, provinciales y departamentales, tanto para los Ejecutivos como para los legislativos. En el transcurso de este mes, o a lo sumo en marzo, se bajará la “bandera a cuadros” para dar comienzo a una campaña electoral que, presumimos, vamos a tener prácticamente hasta fin de año, si hay segunda vuelta a nivel nacional.
TOMARNOS LAS COSAS EN SERIO
En Ser y Hacer de Malargüe tenemos como una de nuestras principales premisas “la verdad antes que la primicia”, ello en función que no brindamos ninguna información sin antes tener una declaración, un escrito, que respalde lo que vamos a publicar. No todos actúan de esa manera y por esas irresponsabilidades no nos puede llamar la atención que en San Rafael, por ejemplo, se haya dicho y publicado que era necesario llevar cadenas en los vehículos para utilizarlas en la ruta nacional 145 a paso Pehuenche, tramo Bardas Blancas-Las Loicas, por la precipitación de cenizas. Es que, como dice el refrán, “a río revuelto ganancia de pescadores”.