EDITORIAL


Edición Número 249 del 15 de Marzo de 2019

LA APATÍA QUE PARALIZA

Llama la atención el poco grado de involucramiento que existe en nuestra sociedad a la hora de encarar acciones colectivas en bien del interés del conjunto, cuando en la redes sociales hay mucha gente opinando de todo, todo el tiempo.

“Cada uno de nosotros conoce las dificultades que tiene que enfrentar. Y es triste constatar cómo, frente a las vicisitudes cotidianas, se alzan voces que, aprovechándose del dolor y la incertidumbre, lo único que saben es sembrar desconfianza”, se lamentó reciente el Papa Francisco y nosotros adherimos a esas palabras y forma de razonar. Para justificarlo sólo basta con los ejemplos que siguen.

Las pocas uniones vecinales que tenemos en nuestro departamento tienen escasos vecinos participando activamente, cuando el objetivo de todas ellas es el mejoramiento del espacio barrial y brindar una mejor calidad de vida para las familias.

Los clubes no están al margen de la falta de interés de quienes se dicen sus seguidores, incluso de aquellos que tienen a sus hijos contenidos en ellos.

Ni qué hablar de las cooperadoras escolares y otras tantas instituciones intermedias que tienen nobles objetivos. La apatía, ese estado de desinterés y falta de motivación o entusiasmo en que nos encontramos como sociedad, comporta una indiferencia que llega a paralizar y, consecuente, a que se tiene que hacer o bien sobrecarga a quien lo hace al extremo del agotamiento.

Decía Teresa de Calcuta que “el fruto de la desconfianza es la apatía y la resignación. Desconfianza, apatía y resignación: esos demonios que cauterizan y paralizan el alma del pueblo”.

La mirada altanera, el comentario fugaz y desprecianteson actitudes sumamente dañinas y siembran dolor y aislamiento.

Cuando se critica a las personas por su participación en una entidad intermedia, en la misma política, lo que se está haciendo es sembrar desconfianza, no solo sobre ese ser humano sino a la institución que integra, y eso es sumamente perjudicial.

Cuántas personas desearían sumarse a un partido político, a una institución no gubernamental, y no lo hacen por miedo al qué dirán. Consecuentemente, se quedan sin realizar su aporte y por lo tanto se paralizan y prefieren no accionar quedándose cómodamente en sus casas.

Si reflexionáramos y actuáramos prudentemente ante la compulsión de querer controlar todo, saberlo todo, fomentar sentimientos estériles, devastar todo, nuestro accionar comunitario nos llevaría a tener una sociedad donde se cumplieran los anhelos de todos, porque muchos de los mejores no se paralizarían.



OTRAS DE LA SECCIÓN EDITORIAL
“EL JOSÉ” O “EL JUAN MANUEL”
Estamos a sólo días de definir mediante nuestro voto quién será el hombre que dirija los destinos de Malargüe por los próximos cuatro años. Solo dos son los candidatos, los actuales concejales Juan Manuel Ojeda, por Cambia Mendoza, y José Barro, de Elegí Mendoza, “El Juan Manuel” y “El José”, como les dicen sus allegados.
TODO VOTO ES UN MENSAJE
“Las PASO sin sentido que cobran sentido” titulamos la Editorial del número pasado de periódico Ser y Hacer de Malargüe, la que concluimos diciendo “las PASO son una obligación, un derecho y una oportunidad de expresarse”.
LAS PASO SIN SENTIDO QUE COBRAN SENTIDO
Los argentinos nos encontramos en las vísperas de una nueva elección, en este caso Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para dirimir los cargos de presidente, vicepresidente y legisladores nacionales en el caso de Mendoza solo diputados. En nuestro Tema Central damos información sobre este tema y las propuestas que llevan las distintas agrupaciones que se presentan.
HAY QUE PONERLE RACIONALIDAD A LAS FIESTAS DE MALARGÜE
En 2020 la fiesta de provincial de la nieve y el estival nacional del chivo tienen que tener racionalidad y participación del sector privado, de lo contrario Malargüe pierde, como lamentablemente nos ha pasado en este año.
LOS QUE SE VIENE, COMERCIOS A CIELO ABIERTO
La flamante conducción de la Cámara de Comercio y actividades a fines de Malargüe se ha planteado trabajar para que Malargüe sea una ciudad de “comercios a cielo abierto”, programa que desde hace casi 20 años viene implementando la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
LOS DESAFÍOS DE BARRO Y OJEDA
Cuando el eco de las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) del pasado domingo comienza a acallarse es bueno reflexionar sobre los desafíos que tienenJosé Barro y Juan Manuel Ojeda, ahora ya candidatos que siguen en carrera para llegar a la intendencia.
GARANTIZAMOS LA PLURALIDAD
Vivimos en la Argentina de la grieta. Es esta, como se ha escrito, “una sociedad radicalizada en exceso, en la que los extremos y la intolerancia destacan sobre la racionalidad, la libertad y el respeto”. Nadie acepta a quien opina diferente y estamos siempre prestos a pedir las cabezas de quien no piensa como yo. Sólo aceptamos una opinión, la cada uno de nosotros. Hay un desprecio por el contrario.
LO INSTITUCIONAL Y LO ELECTORAL
La sabia Constitución que tiene la provincia de Mendoza, que impide la reelección del gobernador y del vicegobernador, les ha dado a esas figuras un grado de reconocimiento y de rol institucional muy marcados, que por ello ha llevado a que aquí exista un clima político de respeto y madurez cívica muy distinto al del resto de las provincias argentinas, que nos debe enorgullecer a todos los mendocinos. Por eso debemos cada vez más pedir a nuestros representantes ese compromiso con el respeto a la institucionalidad.
MALARGÜE DEBE SER UNA REGIÓN
En esta misma sección hemos expresado más de una vez que Malargüe es un departamento totalmente distinto al resto de la provincia y, por ende, merece un tratamiento especial a la hora de fijar políticas por parte del Estado.
UNA ZONA NO DEFINIDA EN LA ZONA
La recategorización del ítem zona dispuesta por la Dirección General de Escuelas ha generado molestias en el sector docente de toda la provincia, particularmente en Malargüe la medida, que sorprendió a los trabajadores de la educación, marca un total desconocimiento respecto de las características geográficas, climáticas, sociales y económicas, entre otras de nuestro extenso departamento.