HISTORIA DE VIDA


Edición Número 249 del 15 de Marzo de 2019

JOSÉ GARCIA (h)-PRIMER DIRECTOR DE LA ESCUELA DE RANQUIL NORTE
JOSÉ GARCIA (h) - PRIMER DIRECTOR DE LA ESCUELA DE RANQUIL NORTE
Eduardo Araujo

Por Eduardo Araujo

El 18 de marzo de 1925 vino al mundo José, en el seno del matrimonio que habían constituido Elisa Chinarro y José García, que supo tener un hotel en la ciudad de San Rafael.

Decile en papel

Los hermanos de José son: José Felix (fallecido a los dos años), Josefa, Luis Vicente, Alberto Armando y Rodolfo.

“Mi infancia fue muy linda, como era la niñez en esa época. Nosotros vivíamos en el centro de San Rafael y fui alumno de la escuela Iselín, en aquel tiempo íbamos hasta tercer grado y luego pasábamos a la escuela 25 de mayo, donde terminé el primario. Hice el secundario en la escuela normal, donde al cabo de cuatro años de cursado egresé con el título de maestro” relató el hombre que cumplirá 94 años el próximo lunes.

En setiembre de 1947 la Dirección General de Escuelas creó la escuela primaria de la localidad de Ranquil Norte, en nuestro departamento, siendo designado como único personal José García (h) con el cargo de maestro-director.

Así recordó el hombre esos días: “Estaba en ese momento de supervisor un señor de apellido Quiroga, quien me hizo llegar el nombramiento a mi casa y yo inmediatamente lo acepté. Tenía que irme a 400 kilómetros de San Rafael, no me importó porque ya tenía 22 años y no podía estar viviendo a costilla de mi familia. En aquel tiempo no había colectivos hasta Ranquil Norte. Me contacté con la familia Teruel que tenía negocios en la zona y coordiné el viaje. El 22 de setiembre de 1947 me hice cargo efectivamente de la escuela, este año se cumplirán 72 años. La escuela no tenía nombre, llevaba el número, no me acuerdo ahora, espéreme un ratito…”

Don José corta el diálogo y va en busca de su cuaderno de actuación que guarda en el cajón de un mueble de su hogar, en barrio Unimev de San Rafael. Allí se lee que su primer nombramiento fue en la escuela Nro. 276 (Ranquil Norte) y que permaneció en ese establecimiento hasta el 30 de noviembre de 1950. El número de legajo en la Dirección General de Escuelas es el 2.912.

Retomando la conversación agrega “llegué en un camión que transportaba mercaderías. Salimos de San Rafael e hicimos noche en El Manzano, en una especie de posada que había, y al otro día seguimos hasta Ranquil Norte. Pasamos por el Paso del Choique, porque en ese entonces el camino iba por ahí y unía El Alambrando con Calmuco, después se hizo la llamada variante baja de la ruta 40, que es la que actualmente pasa por La Pasarela. Antes que yo había habido un maestro que recorría la zona, no estaba fijo en un lugar porque no se había creado una escuela, el maestro ambulante se llamaba José María Domínguez. Él iba de un lugar otro con mulas cargueras llevando los bancos, el pizarrón y me parece que un escritorio. Había dejado esos poquitos muebles en el destacamento policial de Ranquil Norte y con eso me encontré al llegar. Ranquil era un pueblito con pocas casitas y desperdigadas, no alcanzaban a formar un núcleo. Había muy poca forestación. La gente vivía del ganado y comercializaban con los chilenos, desde las veranadas. En la casa de la señora Ramona Vergara me dieron una pieza y esa fue la primera escuela. En ese lugar di clases esos meses del año ´47 hasta el año ´49. Tenía muy pocos alumnos. Esa pieza era escuela de día y mi dormitorio en la noche, porque tenía un catre de campaña que extendía para poder descansar. Comía en la casa de los vecinos, porque si algo tengo que decir es que la gente siempre me atendió muy bien”.

La escuela tenía solo tres grados, primero, primero superior y segundo. Cuando los alumnos fueron aumentando los de primer grado recibían clases por la tarde y el resto en la mañana. Aunque no recordó los nombres de sus alumnos sí le vino a la memoria los apellidos de la mayoría nombrando a los Correa, Maza, Amos, Vergara, Vázquez, Sepúlveda, entre otros.

“Dividía a los niños para que aprendieran mejor y estar entretenido porque daba clases todo el día (risas). Yo no tenía vacaciones de invierno ni francos programados. De vez en cuando, dos o tres veces al año, me hacía una escapadita a San Rafael, cuando pasaba el camión que venía a cargar mercadería y a los dos o tres días me volvía en ese mismo camión que llevaba mercadería y que iba hasta Barrancas y otros lugares de Neuquén. Cuando viajaba me tenía que presentar en la inspección al Sr. Quiroga a dar las novedades y recibir alguna notificación. Me encantaba dar clases” evocó don José.

En una de esas “escapaditas” se encontró con una gran nevada que cortó el Paso del Choique para la circulación de vehículos, por lo que la única forma de llegar era a caballo. Sobre ese momento recordó: “Hicimos noche en un puesto, con un señor de Neuquén de apellido Delachá. Me dieron para dormir una piecita que tenía una puerta de madera donde entraba más el aire que otra cosa. Me agarré un enfriamiento terrible. Me desperté engripado, pero tenía que llegar a Ranquil Norte. Un vaqueano nos guiaba. Iba con tanta fiebre que me dejé caer del caballo debajo de una planta grande que tenía un poco de humedad. El vaqueano me tuvo que ayudar a subir de vuelta. La segunda noche la pasamos en la Puntilla de Huincán, ahí una señora me preparó un té que me hizo muy bien. Gracias a Dios pude seguir viaje hasta Ranquil. Cuando llegué me mandó a llamar doña Ramona Vergara porque en su casa había una fiesta. Ella me dio un medicamento con grapa y me hizo muy bien, aunque me mareé un poco porque nunca tomé alcohol (risas)”.

Siguiendo con su fluido relato mencionó “en 1948 le dije al comisario, don Ciro Maza, que hiciéramos un relevamiento de la zona para ver los chicos en edad escolar, porque muchos no podían concurrir a la escuela por razones de distancia. Mi idea era hacer una escuela hogar y para eso necesitaba conocer ese dato a fin de ponerlo en el informe que tenía que enviar a mis superiores. ´Don Ciro dispuso que el personal que estaba su cargo, Alfredo Vázquez (casado con Carlina Correa), otro Alfredo Vázquez, “Lalo” González y un agente de apellido Carmona recorrieran la zona. Cuando me pasaron los datos terminé el informe y lo pasé a la Dirección General de Escuelas. A raíz de todo eso se autorizó la construcción de la escuela hogar, que es la misma que hoy está en Ranquil Norte. Cuando empezó a funcionar la escuela me dieron el traslado porque yo era soltero y se necesitaba un matrimonio docente que estuviera al frente, porque los niños iban a estar albergados”.

Respecto del edificio dijo “la escuela se hizo con un proyecto de la Dirección General de Escuelas, los arquitectos no pensaron que era para la cordillera y diseñaron el techo casi plano, con chapa. Debajo del techo pusieron el tanque del agua, que se llenaba desde una vertiente. El 21 de setiembre de 1950 nevó muchísimo. El techo se pandeó y se trizó el tanque de agua. Eso es muy común que pase cuando se hacen las cosas detrás de un escritorio en Mendoza”.

José García fue trasladado desde Ranquil Norte a la escuela de La Tombina, El Cerrito, San Rafael. Allí ejerció durante 25 años, hasta que en 1976 se jubiló como director-maestro. Luego trabajó por algún tiempo como cobrador para una tienda.

Está casado con Rosa Caruso. Tienen cuatro hijos: Eduardo David, Ricardo Raúl, Adolfo Claudio y Roxana Gloria. Ellos les han dado 14 nietos y 10 bisnietos.



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